“The proposal” (estreno: 10 de julio) es el retorno de Sandra Bullock a la gran pantalla y a la comedia romántica que siempre le ha dado tan buenos resultados.
Después de cintas tan exitosas como “Amor con preaviso” o “Miss agente especial”, la actriz se atreve en esta ocasión a ser la “mala” de la película, una ejecutiva agresiva dispuesta a todo con tal de llegar a lo más alto. Su sufrido antagonista es Ryan Reynolds, que ya nos sorprendió con “Definitivamente quizás” y que encarna aquí a un buen tipo apabullado por el autoritarismo de su jefa.
La trama: Andrew (Reynolds) se queda ojiplático cuando su diabólica jefa, Margaret (Bullock) le anuncia que van a casarse. No es amor, sino una estratagema de Margaret para evitar ser deportada a Canadá. Pero, al igual que ocurría en “Matrimonio de conveniencia”, las autoridades sospechan y la falsa pareja se ve obligada a actuar como si fuera real. En concreto, no les queda más remedio que viajar a Alaska para visitar a la familia de Andrew, un grupo grande y afectuoso encantado con la noticia de la futura boda. Lo malo es que, en medio de la vida social-glacial, las tribulaciones de la urbanita Margaret en plena naturaleza y las carreras y sustos para evitar que todos descubran la impostura, la parentela en pleno decide que Andrew y Margaret deben casarse ese mismo fin de semana.
Ten el ojo atento a la divertidísima “abuela” de Andrew. Es Betty White, de “Las chicas de oro”, encarnando a una ancianita mucho más procaz que la ingenua y televisiva Rose.