Es el mayor descenso producido en nuestro país en los últimos cinco años. En cuanto a ganancia media anual también se han estrechado los márgenes. Lo hizo en más de tres puntos, pasando del 25,6% al 22%.
Entre los factores que han influido en este cambio de tendencia se encuentran la crisis económica (y su impacto diferencial por sexos), la entrada en vigor de la Ley de Igualdad, el distintivo de igualdad en las empresas y los mecanismos de vigilancia y control para que se cumplan las normas, según argumentó la ministra de Igualdad, Bibiana Aído.
Nuestro país se encuentra en una posición decorosa con respecto a la media de la brechasalarial de la Unión Europea. En la UE -según datos provisionales de Eoestat- fue de un 18% en 2008. Por comunidades autónomas -y dentro de la variable ’hora trabajada’-, nueve de ellas se encuentran por debajo de la media y siete por encima.
Cantabria es la única que presenta un valor igual a la media nacional. En el plano positivo se sitúan Extremadura y Canarias, con una brecha de tan solo el 5%. En el lado opuesto se hallan Aragón (20%) y la Comunidad Foral de Navarra (22%). A Extremadura y Canarias le siguen Castilla La Mancha (9%), La Rioja (10%), Castilla y León y Andalucía (13%), Galicia y Baleares (14%), Murcia (15%) y Cantabria (16%), que se encuentra en el ecuador de la tabla.
Tras ella, la Comunidad Valenciana, Madrid y País Vasco (18%) y Asturias y Cantabria (19%). En el furgón de cola, como se señaló más arriba, Aragón y Navarra.
Un avance importante se ha registrado en las ocupaciones de mayor cualificación, segmento que presenta las menores diferencias salariales entre hombres y mujeres. Así, se ha pasado de un 25% en 2007 a un 18% en 2008. Aído se felicitó por este descenso de siete puntos, una caída que "rompe la tradicional tendencia", donde la diferencia de sueldo entre sexos ha sido tan "desproporcionada como injusta".